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¿Cómo se gravan las ganancias de poker en México? Guía 2026

Respuesta corta: sí. En México las ganancias de poker se gravan como premios, y el casino mexicano que te paga debe retener el impuesto antes de que el dinero llegue a tus manos. La tasa federal es del 1% del premio en la mayor parte del país, y del 21% en cualquier estado cuyo impuesto local sobre premios rebase el 6%. No puedes restar tu buy-in ni compensar las sesiones perdedoras contra las ganadoras. Que esa retención cierre el asunto depende de cuánto ganaste y de qué más percibiste ese año.

Léelo antes que nada. Esto es información general, no asesoría fiscal. La tributación de premios en México tiene ambigüedades reales, y este artículo las señala en lugar de disimularlas. Lo que aplica en tu caso depende de tu residencia fiscal, de tu ingreso total y de dónde jugaste. Antes de declarar, lleva tus números con un contador o un abogado fiscalista mexicano.

¿El poker siquiera es legal en México?

Conviene resolverlo primero, porque las reglas fiscales solo funcionan con limpieza cuando el juego está legalmente autorizado. La Ley Federal de Juegos y Sorteos de 1947 arranca prohibiéndolos: el artículo 1 prohíbe en todo el país los juegos de azar y los juegos con apuestas. El artículo 2 enumera lo que sí puede permitirse, a saber, ajedrez, damas, dominó, dados, boliche, billar, juegos de pelota, carreras, deporte en general y sorteos, y cierra con una línea tajante: todo juego que no esté en la lista se considera prohibido. El poker no está en la lista.

Lo que hace posibles las salas de poker mexicanas son los artículos 3 y 4. El artículo 3 faculta al Ejecutivo federal, por conducto de la Secretaría de Gobernación, para autorizar juegos con apuestas de cualquier tipo, y el artículo 4 prohíbe operar un local de apuestas sin permiso de SEGOB. Los casinos operan al amparo de esos permisos, y sus salas de poker viven dentro de esa estructura. Si el poker es un juego de destreza que queda fuera de la prohibición o un juego con apuestas cubierto por un permiso se ha discutido en ambos sentidos durante años, sin una resolución clara. Para efectos fiscales, el dinero que paga un establecimiento mexicano con permiso es ingreso por premios de un juego legalmente autorizado.

En qué cajón fiscal cae el poker

La Ley del Impuesto sobre la Renta trata los ingresos por premios en el Título IV, Capítulo VII, artículos 137 a 139. El artículo 137 define la categoría: ingresos por loterías, rifas, sorteos, juegos con apuestas y concursos de toda clase, cuando estén legalmente autorizados. El poker en un casino mexicano con permiso es un juego con apuestas. Esa es tu categoría.

La categoría la fija la naturaleza del ingreso, no qué tan en serio juegues. Un turista que pega un torneo y un jugador que grindea cinco días a la semana están, en la letra de la ley, recibiendo premios.

La retención: 1%, y cuándo se vuelve 21%

El artículo 138 fija las tasas en dos párrafos distintos que la gente confunde a cada rato.

El primero cubre loterías, rifas, sorteos y concursos. El impuesto es del 1% sobre el valor del premio por boleto entero, sin deducción alguna, siempre que la entidad federativa no grave ese ingreso con un impuesto local o lo grave con una tasa que no exceda el 6%. Cuando el impuesto local sí rebasa el 6%, la tasa federal salta al 21%.

El segundo párrafo cubre los juegos con apuestas, que es el que aplica al poker. El impuesto es del 1% sobre el monto total a distribuir entre todos los boletos ganadores, tratándose de juegos organizados en territorio nacional.

Fíjate en la base: el premio, no tu utilidad. La tasa baja es el precio de un régimen que ignora tus costos por completo.

SituaciónISR federal
Premio de un juego con apuestas organizado en México1% del premio
Lotería, rifa, sorteo o concurso, impuesto estatal de 6% o menos1% del premio
Lotería, rifa, sorteo o concurso, impuesto estatal superior al 6%21% del premio

Cómo se encima el impuesto estatal

Las entidades federativas cobran su propio impuesto sobre los ingresos por premios, y el 1% federal convive con él en lugar de absorberlo. La Ciudad de México aplica un impuesto local del 6% sobre premios, que junto con el 1% federal deja alrededor de 7% retenido en total, según el medio fiscal mexicano El Contribuyente. Como 6% no excede el 6%, no se dispara el 21%.

Aquí la honestidad vale más que una tabla bonita. Las tasas varían por estado, algunos han experimentado con gravar el monto apostado en vez del ganado, y las propuestas cambian. No pudimos verificar en fuentes primarias una lista estatal completa y vigente, ni confirmar qué estados, si alguno, rebasan hoy el 6% y por tanto disparan la tasa del 21%. Si juegas fuera de tu estado, pide a tu contador que revise el código fiscal de esa entidad antes de dar por hecho el 7%.

¿Con el 1% ya quedó?

El artículo 138 señala que el impuesto lo retiene quien haga el pago y se considera pago definitivo cuando quien recibe el premio lo declara, estando obligado a ello conforme al segundo párrafo del artículo 90. Ese segundo párrafo del artículo 90 obliga a las personas físicas residentes en México a informar, en su declaración anual, los préstamos, donativos y premios recibidos durante el año cuando en lo individual o en su conjunto excedan de 600,000 pesos.

El párrafo siguiente del artículo 138 dice entonces que las personas físicas que no presenten esa declaración del artículo 90 no pueden considerar definitiva la retención, y deben acumular el ingreso por premios a sus demás ingresos, acreditando la retención federal contra el impuesto que resulte en su declaración anual.

Leído al pie de la letra, eso parece una trampa para todo el que esté debajo del umbral. La lectura mayoritaria entre los practicantes, expuesta por IDC entre otros, es más razonable: el 1% es definitivo, y la revelación de los 600,000 pesos es la condición para que siga siéndolo una vez que tus premios, préstamos y donativos cruzan esa línea. Si la omites cuando era obligatoria, pierdes el tratamiento definitivo, tus ganancias se acumulan a tus demás ingresos y se gravan con la tarifa progresiva que llega al 35% para 2026 por arriba de 5,107,703.93 pesos. Un trámite caro de olvidar.

Hay un segundo umbral que también importa. El artículo 150 obliga a las personas físicas cuyos ingresos totales rebasen 500,000 pesos, contando los exentos y los ya gravados de forma definitiva, a declararlos todos en la anual. Un jugador con un sueldo normal más premios de poker puede caer en la obligación de declarar todo mucho antes de que los 600,000 pesos asomen siquiera.

¿Se pueden deducir pérdidas o buy-ins?

Bajo el régimen de premios, no. El Capítulo VII no contiene disposición alguna de deducción. El artículo 138 grava el premio, expresamente sin deducción en el párrafo de loterías y sobre el monto a distribuir en el de juegos con apuestas. Un año en el que ganas un torneo de 200,000 pesos y pierdes 250,000 pesos en cash es, para efectos del Capítulo VII, un año en el que recibiste un premio de 200,000 pesos. Algunos sitios mexicanos de juego a veces sugieren que puedes compensar pérdidas o deducir el costo de tus apuestas. No hay base legal para eso, y nosotros no actuaríamos así sin una opinión escrita de un contador dispuesto a firmarla.

¿Jugador recreativo o profesional?

La ley mexicana no tiene régimen de jugador profesional ni un equivalente de la prueba estadounidense de actividad de negocio. Es un vacío real, no una respuesta resuelta, así que aquí va la forma que toma el argumento.

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Algunos asesores sostienen que quien juega de forma habitual, con organización y ánimo de lucro, realiza una actividad empresarial, lo que lo movería al Capítulo II, Sección I, el de ingresos por actividades empresariales y profesionales. Eso lo cambia todo: inscripción en el RFC, pagos provisionales mensuales, emisión de CFDI, gastos deducibles y la tarifa progresiva de hasta 35% en lugar de un 1% fijo. Con muchos gastos de viaje y un win rate modesto puede convenir. Con un solo premio grande es mucho peor.

La dificultad es que las definiciones no embonan. El artículo 100 define los ingresos por actividades empresariales como los que provienen de actividades comerciales, industriales, agrícolas, ganaderas, de pesca o silvícolas, y el artículo 16 del Código Fiscal de la Federación las desarrolla, entendiendo por comerciales las que la legislación federal considera mercantiles. Jugar poker no es naturalmente ninguna de ellas, y no encontramos criterio publicado del SAT ni precedente obligatorio que lo resuelva en un sentido o en otro. Desconfía de quien te diga que la respuesta es obvia, y busca asesoría hecha a la medida de tu volumen.

Qué hace en realidad el casino cuando cobras

El artículo 139 establece lo que te debe el pagador. Además de retener, quien entrega el premio tiene que darte un CFDI en el que conste el monto de la operación y el impuesto retenido y enterado. También debe entregarte constancia de ingreso y CFDI por los premios que no causen impuesto, y conservar la documentación soporte como lo exige el Código Fiscal de la Federación.

Así que cuando cobras un torneo en un casino mexicano con permiso, espera el pago neto de la retención y espera un documento que lo acredite. Pregúntalo en la caja antes de irte. Sin ese CFDI no puedes probarle al SAT que el impuesto ya se pagó, y puedes terminar pagando dos veces.

El cash es más turbio. La base legal para los juegos con apuestas es el monto a distribuir entre los boletos ganadores, un lenguaje construido alrededor de la bolsa de un torneo y no de un bote que se empuja sobre la mesa. Cómo manejan las salas las ganancias de cash varía, y no encontramos fuente legal que lo resuelva. No supongas que si no te retuvieron nada, entonces no debes nada.

Juego en línea y sitios extranjeros

El poker en línea sigue el mismo principio. El artículo 138 aplica a los juegos con apuestas organizados en territorio nacional, así que un operador mexicano con licencia retiene igual y debería emitir la misma documentación.

Donde los jugadores se descuidan es con los sitios extranjeros. Un sitio fuera de México que no retiene nada no ha vuelto invisible el ingreso. El artículo 1 es inequívoco: los residentes en México tributan por la totalidad de sus ingresos, cualquiera que sea la ubicación de la fuente de riqueza. Que no te hayan retenido significa que todavía no se ha pagado nada, y el deber de declarar es tuyo.

El Estado no está ignorando esto. A partir de 2026, el artículo 2 de la Ley del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios grava los juegos con apuestas y sorteos al 50%, contra el 30% anterior, y ahora alcanza expresamente los juegos operados por internet por residentes en el extranjero sin establecimiento en México. Ese impuesto recae en los operadores, no en ti, pero muestra hacia dónde apunta la atención. A los servicios de juego también les aplica el IVA general del 16%.

Ganar en el extranjero siendo residente fiscal en México

Si resides en México y cobras en Las Vegas, Barcelona o Punta Cana, ese dinero queda dentro del impuesto mexicano. Lo que no aplica es el mecanismo del 1%, porque el artículo 138 se limita a los juegos organizados en territorio nacional. Los practicantes suelen tratar el ingreso por premios del extranjero como acumulable a tus demás ingresos y gravado con la tarifa progresiva ordinaria.

El alivio es el artículo 5, que permite a los residentes en México acreditar el impuesto sobre la renta pagado en el extranjero contra su impuesto mexicano, sujeto a un límite calculado sobre el ingreso de fuente extranjera. Eso importa en Estados Unidos, que aplica una retención general del 30% a los ingresos pagados a extranjeros no residentes. Los residentes de algunos países con tratado quedan exentos. No pudimos confirmar en las tablas de tratados del IRS si México está entre ellos, así que verifícalo con tu contador antes de planear sobre esa base, y guarda tu Forma 1042-S estadounidense como evidencia para el acreditamiento.

Si no eres residente fiscal en México, te aplica el artículo 169. El ingreso por premios tiene fuente de riqueza en México cuando el juego se celebra aquí, lo que se presume cuando el premio se paga en el país, y aplican las mismas tasas de 1% y 21%, recaudadas por retención cuando el pagador es mexicano.

Mecánica de la declaración

El artículo 150 obliga a las personas físicas a pagar su impuesto anual presentando declaración en abril del año siguiente: la Declaración Anual de Personas Físicas, que se presenta en el portal del SAT y llega precargada con los CFDI que ya reportó quien te pagó.

  • Confirma si de plano estás obligado a declarar, teniendo presente la regla de los 500,000 pesos del artículo 150.
  • Revisa si premios, préstamos y donativos sumados cruzaron los 600,000 pesos, lo que dispara la revelación del artículo 90 que protege el tratamiento definitivo.
  • Concilia las cifras precargadas contra tus propios CFDI. Lo precargado es un punto de partida, no una auditoría.
  • Acredita las retenciones que no se consideren definitivas, y el impuesto pagado en el extranjero conforme al artículo 5.

Qué documentación guardar, y por qué importan las sesiones

El SAT trabaja con documentos. Los CFDI y las constancias del artículo 139 cubren el lado del premio, pero solo lo que procesó un pagador mexicano. No van a mostrar tus resultados en sitios extranjeros, tus viajes fuera del país ni las sesiones perdedoras que explican cómo se mueve tu saldo bancario.

Guarda, de cada sesión: fecha, casa o sitio, juego y límites, buy-in incluidos rebuys y add-ons, cash-out, utilidad o pérdida, y moneda. Guarda el CFDI o la constancia de cualquier retención, la 1042-S o su equivalente por retenciones en el extranjero, y suficiente evidencia de viaje para ubicarte donde tus resultados dicen que estuviste.

Esto no es trabajo de relleno. Si tú o tu asesor concluyen que tu juego es una actividad empresarial, una bitácora llevada al momento es el cimiento de toda la declaración. Y si el SAT alguna vez cuestiona depósitos sin explicación bajo las reglas de discrepancia fiscal, un historial de sesiones con fechas es la diferencia entre una respuesta documentada y una discusión. Registrar cada sesión mientras juegas, con fecha, casa, buy-in, cash-out y resultado, es justo para lo que está hecho PokerCharts, y convierte abril en una exportación en vez de una reconstrucción de memoria.

Una última vez: revisa todo esto contra tus propios hechos con un contador mexicano antes de declarar.

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